18 de abril de 2010

Debe ser…

 nubes en el horizonte

… el cambio climático!!!

Si, estoy convencida que debe ser por tanta nube que va y viene, por tanta ceniza que sube y tapa todo el firmamento, que mi constelación no se ve como yo quisiera.

Es que como siempre me dice MisC, “es bueno que haya niños… “ y, en este caso, algo tengo que encontrar para explicar a mi falta de escritura.

Bueno, en realidad sé muy bien que me pasa, aún estoy acomodando el cuerpo a la nueva ciudad, a la nueva casa, a las nuevas actividades. Es que soy lenta para todo! (bueno, realmente no para todo), y quizás me este llevando más tiempo que al común de la gente.

Todavía me estoy haciendo a la idea de que ahora tengo dos casas, una aquí y otra “ahí” (a 300 km) y no tengo tres porque la del paisito sureño la entregué y pronto vivirán otras personas, no ajenas a mi, pero ya no es mi hogar.

Si a eso le sumamos Fallas (las primeras en mi existencia) y Semana Santa (“Turismo” para mí y, que como cosa de locos no coincide aquí y “ahí”) que fueron 17 días allá y acullá, (recorriendo nuevamente el norte de la península) puedo no hacer “trampas al solitario” y darme cuenta que mi constelación no brilla más porque la vida no me da pa´todo.

Pero bueno, sigo existiendo, sigo visitando constelaciones amigas apenas puedo, y quiero volver a brillar, lo cual, sabiendo que no tendré más festivos hasta el verano, creo que lo voy a poder lograr sin necesidad de mucho lustre…

*fotografía: regreso de Semana Santa 2010, camino norte/centro

1 de marzo de 2010

Humo, humo y más humo…

humo 1

… y no por pólvora precisamente!!!

Ayer, domingo 28 de febrero, me dispuse ir a la Plaza del Ayuntamiento para vivir mi primer experiencia en Mascletá.

Cámara fotográfica en mano, preparados mis oídos para el fuerte sonido que me pronosticaron y por sobre todo dispuesta a oler humo proveniente de pólvora.

Pero para lo que no estaba preparada era para andar huyendo de irrespetuosos fumadores.

Me cambié de lugar unas cuatro veces hasta que desistí y terminé “fumando” todo el humo de la mujer chimenea que se me instaló delante (abajo foto de la derecha)

Me “persiguieron” en cada uno de esos lugares que me puse para disfrutar del espectáculo. Se ve que llevaba un cartelito en la frente que decía “fumadores a mí” que los hacía colocarse a mi lado y encender un cigarro al segundo de pararse ahí.

Y claro, mi amiga MV me diría “ahí está la ex-fumadora!”, y supongo que más de uno de ustedes también lo piensa, que los que dejamos el mal hábito nos volvemos unos histéricos del olor a tabaco, pero créanme que no es mi caso, no me molesta el aroma, no me tienta a comenzar de nuevo luego de los cinco años “sin humo”, no me revuelve el estómago ni todas esas cosas que generalmente se dicen.

Lo que sí me molesta es tragar humo cuando yo no lo decidí o que se me irrite la vista cuando me entra ceniza del/la que se pone delante de mí cuando estoy en un espacio amplio, donde pueden perfectamente mantener distancia, porque cuando yo fumaba cuidaba esos detalles y sobre todo cuando los que me rodeaban eran pequeños.

Pero bueno, supongo que esto no es más que otra demostración de que los seres humanos cada vez pensamos menos en los que les rodea y nos volvemos más “inhumanos”.

Aquí les dejo más testimonios gráficos de esos momentos y lo siento si alguna de estas señoras se reconoce porque no las fotografié porque me resultaran guapas sino porque, lamentablemente en este caso, el sexo femenino representó el 75% de los casos.

humo 3 humo 2 humo 4

25 de febrero de 2010

Primera imagen…

pza ayuntamiento

… que tomé de la ciudad donde viviré estos años!!!

Si, si, ya estoy de nuevo adaptándome a una ciudad, a una casa, a nuevos compañeros, al clima… a casi todo.

Sintiéndome que estoy pero aún no, que las nuevas actividades me atrapan rápidamente pero mi mente, en ciertos momentos, no les puede seguir el ritmo totalmente.

Que todo es nuevo pero conocido. Que la presencia de la costa, las calles con mucho aire, la vegetación, hace que parezca que me mudé de barrio dentro de mi querida Montevideo a pesar de estar a más de 10 mil km de ella.

Pero supongo que esta sensación irá variando con el tiempo, que aún padezco del acelerón de estos dos meses y medio terminando todo hasta el último momento, el viaje de unas quince horas, la bienvenida de MisC, esta primera semana de reencuentro y el seguir sintiéndome en una eterna luna de miel…

Por lo pronto, eso, que escribiré nuevamente desde el hemisferio norte pero sin olvidar, ni por un segundo, que parte de mí se debe a mi querido sur…