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4 de septiembre de 2010

La vecinita de enfrente.

siluetas en el césped

Pasamos por su puerta en varias oportunidades hasta que un día MisC me dice:

- ¿Has ido a lo de la vecina de enfrente?

- No, no hay nada que me interese, lo más probable que tenga todo del mismo lado

- ¿Te parece? Puede que tenga de los dos, al final es una vecina…

- mmmm…. no creo

- Vamos, crucemos!.

Y así lo hicimos, cruzamos y sin tocar abrimos la puerta, y ahí estaba…

No mide más de metro y medio, su piel es un pergamino que cuenta de historias de idas y venidas, de destierros y asentamientos en esta ciudad.

No le he preguntado, pero supongo que, por sentirse cerca de su país quiere mantener las costumbres para ella y para todos los que no acercamos a verla.

Mis ojos se abrian más y más a medida que recorría el lugar, cubierto cada milímetro cuadrado con cosas muy conocidas por mí, con aquellas que a veces extraño (=echo de menos), y que aquí no se encuentran fácilmente, aunque he de decir que bastante han avanzado en ese aspecto.

Luego de presentarnos pedimos de aquí y de allá. MisC, mirando el frigorífico me pregunta:

- ¿y una Pilsen?

y ahí mi corazón explota de emoción!!!.

Desde ese día, pasamos de vez en cuando a visitarla, le compramos “el” dulce y escuchamos su pregunta obligada:

- ¿no quieren llevarse alguna factura?, están recién hechas.

con la consiguiente consulta de MisC:

- ¿que es factura?

y mi respuesta a ambas:

- son bizcochos argentinos y no gracias, por esta vez llevamos solo el dulce.

EL dulce

* este es EL dulce de leche uruguayo que, para mí, es inimitable. Ni siquiera las otras marcas uruguayas pueden hacerle sombra y el placer de degustarlo, de vez en cuando, es un teletransporte para mis sentidos. 

1 de marzo de 2010

Humo, humo y más humo…

humo 1

… y no por pólvora precisamente!!!

Ayer, domingo 28 de febrero, me dispuse ir a la Plaza del Ayuntamiento para vivir mi primer experiencia en Mascletá.

Cámara fotográfica en mano, preparados mis oídos para el fuerte sonido que me pronosticaron y por sobre todo dispuesta a oler humo proveniente de pólvora.

Pero para lo que no estaba preparada era para andar huyendo de irrespetuosos fumadores.

Me cambié de lugar unas cuatro veces hasta que desistí y terminé “fumando” todo el humo de la mujer chimenea que se me instaló delante (abajo foto de la derecha)

Me “persiguieron” en cada uno de esos lugares que me puse para disfrutar del espectáculo. Se ve que llevaba un cartelito en la frente que decía “fumadores a mí” que los hacía colocarse a mi lado y encender un cigarro al segundo de pararse ahí.

Y claro, mi amiga MV me diría “ahí está la ex-fumadora!”, y supongo que más de uno de ustedes también lo piensa, que los que dejamos el mal hábito nos volvemos unos histéricos del olor a tabaco, pero créanme que no es mi caso, no me molesta el aroma, no me tienta a comenzar de nuevo luego de los cinco años “sin humo”, no me revuelve el estómago ni todas esas cosas que generalmente se dicen.

Lo que sí me molesta es tragar humo cuando yo no lo decidí o que se me irrite la vista cuando me entra ceniza del/la que se pone delante de mí cuando estoy en un espacio amplio, donde pueden perfectamente mantener distancia, porque cuando yo fumaba cuidaba esos detalles y sobre todo cuando los que me rodeaban eran pequeños.

Pero bueno, supongo que esto no es más que otra demostración de que los seres humanos cada vez pensamos menos en los que les rodea y nos volvemos más “inhumanos”.

Aquí les dejo más testimonios gráficos de esos momentos y lo siento si alguna de estas señoras se reconoce porque no las fotografié porque me resultaran guapas sino porque, lamentablemente en este caso, el sexo femenino representó el 75% de los casos.

humo 3 humo 2 humo 4

17 de noviembre de 2009

A pesar de…

cervantes    

… WORKcenter pude hacer la entrega completita!!!

Si, esta casa que se autodenomina “el centro del documento” debería pasar a llamarse el “centro de la irresponsabilidad comercial”.

Nada me desilusiona más que existan locales comerciales que se la den de excelente trato con el cliente porque incluso tienen las tiendas abiertas los días domingos u ofrecen servicios 24 horas y luego cuando uno los precisa estén abiertos pero te digan que no se puede hacer el trabajo que le pides con excusas que no entran en ninguna cabeza con por lo menos una neurona, aunque ésta sea la motriz.

La realidad es que el viernes llamo a la sucursal más cercana y consulto especialmente si los domingos realizan todos los trabajos, explicitando los que yo iba a necesitar dado que el lunes a primera hora tenía la entrega.

Muy amablemente el chico que me atiende me confirma que sí, que eso que necesito me lo podrán hacer, por lo cual, domingo pasado el mediodía me dirijo hasta ahí.

Me maraville al ver que había ¡tres empleados más el encargado del local! y que estaba una de las máquinas sacando impresiones normalmente. Ahí respire y me tranquilicé.

Pero esa tranquilidad duró poco, al pedirle uno de los trabajos, encuadernación, no hubo mayor problema, pero cuando le pedí dos impresiones se les transformó la cara:

chico:  ¿en color o en blanco y negro?

yo: blanco y negro

chico, después de mirar al encargado: lamentablemente en blanco y negro no te la podemos hacer

yo: bueno, en color entonces

encargado: no, en ese tamaño de hoja no podemos hacer ninguna impresión

Yo sigo observando la máquina que imprimía sin parar mientras el chico me realizaba la encuadernación, y pensaba que en esa máquina perfectamente me podían hacer lo que les pedía.

Regresa el chico y le consulto: ¿que otra opción me podes dar para la impresión?

chico, titubeando: ninguna porque estamos haciendo un pedido, aunque los domingos no es día de pedidos.

Mi cara debió ser un poema porque el chico se puso colorado hasta las orejas al darse cuenta de la incoherencia que decía. Pero pensado que existían otras sucursales abiertas no lo quise poner en el compromiso de contradecir al encargado del local.

La otra sucursal abierta a esas horas, me puso como excusa que la tinta no se fijaba al papel y que si la precisaba de apuro no me iba a servir, la cual por lo menos era más creíble.

De nuevo en casa, vemos en la pagina web sucursales y horarios y decidimos pasar a las 8:00 am, de camino a la entrega, por una de las que abre a esa hora.

Oh sorpresa!!!, el señor encargado de esta otra sucursal parecía adiestrado en la misma escuela que el del domingo.

encargado: ¿las precisa color o en blanco y negro?

yo: son blanco y negro pero me da igual

encargado: ahora no se las puedo hacer, podría hacérselas hoy de tarde

yo: por?, está rota la impresora?

encargado: no, es que tenemos un pedido que entregar al mediodía

yo: pero son apenas dos hojas, ¿no podría intercalarlas?

encargado: no, porque el mensajero está por llegar con el trabajo y hasta la tarde no puedo hacerlas

yo:¿¿¿¿como?????, ¿aún no está realizando ese trabajo?

encargado, como autómata: no, el mensajero está por llegar y tenemos que entregarlo al mediodía.

yo: pues muchas gracias… por la mala onda de comienzo de semana!!!

Salí de ese local acordándome de la madre de todos los encargados de la empresa y porque no, de la madre de los dueños de la misma, porque si estos chicos están ocupando esos puestos de trabajo atendiendo así de bien a los clientes la responsabilidad es del o los empresarios de esta firma.

Conclusión, entre tantas vueltas se hizo la hora de que abriera el local donde seguro podía hacerlas, y aunque muy justa de tiempo, lo logré.

Si, no sobró nadita de tiempo para la hora que me habían fijado (aunque ellos llegaron media hora después, claro) pero bueno, la cuestión es que hice la entrega y ya me la aprobaron, así que … ¡etapa terminada!!!

Ahora, unos días de descanso para reponer el cansancio acumulado de estos días y reactivar el resto de las neuronas…